«Te diría que mi carrera ha sido tímida» afirma la actriz Rebeca Sala. Su mirada es sincera, transparente, casi cristalina. Ella tiene algo, un punto angelical. Cuando su larga melena rizada color zanahoria cae sobre su blanca tez y sus ojos verde esmeralda se entremezclan con la pureza de su energía, se evoca en mí un mundo mágico, el Primer Mundo, de dónde las hadas y seres feéricos provienen, una dimensión diferente del plano material. 

«Creo que no me he atrevido a hacer ciertas cosas, nunca me atreví a lanzarme de verdad. Había algo dentro de mí, y ahora siento que lo detecto, sabes, ahora siento que puede que sea un momento de futura expansión porque me estoy quitando muchos miedos, traumas y creencias que me estaban limitando, no solo en mi vida personal, también en mi carrera, así que puede que éste sea el inicio de algo diferente». Nos seguimos observando y deduzco algo que me va a resonar durante toda la entrevista, su historia tiene increíbles conexiones con la mía. Yo también lo creo, pienso para mis adentros, me identifico totalmente contigo, he pasado por el mismo proceso, y siento que sí, que es tu momento.

 ¿Teatro o audiovisual?, le pregunto como para meternos en materia. «Yo diría que en mi caso ha ido a la par. Todos los años he hecho algo de audiovisual y algo de teatro, lo compagino a la perfección. Es verdad que mi formación es de teatro, aunque me interesa más el audiovisual. Nada más salir de la RESAD http://www.resad.es/bienvenida.htm, me dediqué a hacer un montón de cursos de cámara, era lo que me apetecía, lo que me llamaba más la atención». 

¿Cómo vives tus personajes? Es una pregunta que siempre he querido hacer a un actor. «Hay algunos más afines a mi carácter, a mi vida. Pero a mí me gustan también los que se distancian de mí porque me parecen más personajes reto, por ejemplo, uno que hice para la tercera temporada de la serie «Otros mundos» del escritor Javier Sierra https://www.javiersierra.com/  en Movistar Plus. Mundos que existen dentro del nuestro. Mundos de los que no somos conscientes. Interpreto a Sor María de Jesús de Ágreda (1602, 1665). El alma de esa mujer viajaba a otros planos, a otras dimensiones. Ese personaje me encantó hacerlo porque, aunque parecía muy alejado de mí, empecé a encontrarle los puntos en común. Cuando es un personaje de tantos siglos atrás, monja de clausura, que nunca ha visto mundo, que nunca ha tenido una relación, que nunca ha visto a un hombre, no hay nada más alejado a mí y de mi tiempo. Pero de repente la entendí por la espiritualidad. No soy religiosa, en mi casa no existe esta cultura, pero encontré el punto de unión por mi convicción de que también existen otros mundos, de que hay cosas que pueden pasar, aunque no se vean, desde ahí enganché con este personaje».

¿Te sirven de psicoterapia algunos personajes? «Me encanta hacer personajes aparentemente muy alejados de mí. Me pasó con el primer corto «Estocolmo». El personaje no hablaba nada, era sumisa, súper callada, todo lo vivía por dentro. Me pareció un personaje muy alejado de mí y solo pensé en el reto. Me salió genial, fue algo muy potente, ganó premios, recorrió más de 80 festivales Internacionales. Años después de hacer terapia, me he dado cuenta de que tenía que ver conmigo más de lo que yo pensaba. Es lo que debió ver de mí el director. En teatro ha sido también un reto el personaje de «Orlando» porque es un personaje que vive 400 años. Empieza siendo un adolescente chico y en mitad de su vida se transforma en mujer. Fue muy interesante intentar entenderlos. Con el tiempo he comprobado que hacer de protagonista es más fácil que interpretar personajes de reparto. Cuando eres protagonista tienes más información, estás trabajando más tiempo y está para ti el director, con el que trabajas mano a mano. Me he dado cuenta ahora, que he hecho de protagonista en el cortometraje «El perverso mundo de los cubitos de hielo». 

El pase privado es el día 24 y ahí estaré yo también. Como entrevistadora y sin tener tantos datos de ella, debo decir que mi percepción, mi intuición nunca me falla. Siempre la he visto tal cual la describo en el primer párrafo, y son los papeles mágicos los que más le han gustado. Es más, cuando la conocí, tras escucharla un rato, lo primero que le dije es: «serías mi médium perfecta». Claro que, primero tengo que encontrar alguien que me la produzca. Un placer querida hada del bosque. Un millón de gracias, Rebeca Sala https://rebecasala.com/ Maravillosa foto de portada que la representa tan bien de Cristina Mariscal @mariscalcristina

Orlando
Electra
«Otros Mundos» del escritor Javier Sierra. Interpreta a Sor María de Jesús de Ágreda
El perverso mundo de los cubitos de hielo