La propuesta de la gran interiorista Raquel Chamorro para Casa Decor 2005 es un romántico cenador pentagonal que se erige a la derecha del patio de servicio para residuos del antiguo edificio, patio rehabilitado por el paisajista David Maroto. El espacio es un regalo de Casa Decor a la empresa XaZa Outdoor por ganar, por votación popular, el primer premio en 2024. Es la razón por la que no pueden volver a concursar a pesar del apoyo del público y de la prensa que afirma: «Lo han vuelto a lograr». En tan solo 30 metros cuadrados, la diseñadora ha proyectado un lugar de paz y sofisticación donde yo misma viviría. La distribución, la luz y los materiales se entrelazan para crear un santuario de lujo y serenidad. Un oasis en medio del desconcierto y del ensordecedor ruido de las ciudades.
Desde fuera, la estructura pentagonal de antracita acristalada se percibe ligera y etérea, como un refugio que flota en medio de la naturaleza. Su interior revela un universo íntimo y sofisticado, cuidadosamente diseñado para ofrecer confort y lujo. El suelo, en mármol Rosso Imperiale y blanco, aporta elegancia y calidez en una evocación majestuosa, casi atemporal, de un material históricamente ligado a la nobleza. La pared del fondo empapelada con un patrón desenfadado a base de cordeles de diversos grosores, la de la izquierda, pintada en visón envejecido, juntas aportan ligereza al interior que la diseñadora ha dividido en tres ambientes.
A la izquierda, dos chaise longue frente a la librería invitan a la contemplación y la lectura pausada, la estufa vintage en hierro aporta a su vez un exquisito toque de confort. El té caliente y las pastas sobre el velador se funden en un ensueño con el sonido de Las cuatro estaciones de Vivaldi. Seis lámparas redondas caen a modo de cascada, entre platillos de dos tamaños en color rojo y visón, conceden una sofisticada escenografía al conjunto.
La cocina alemana se levanta en el centro como una pieza clave. Su diseño juega con la altura de 2,6m proporcionando dinamismo y funcionalidad. Sus acabados en rojo antiguo, madera de nogal curvada y estriada y cristal ahumado generan sensatez y equilibrio. El fregadero, el grifo y la placa de color negro van colocadas sobre una encimera en piedra color blanco roto que se repite en la trasera de la estructura. La parte inferior va panelada (incluso la nevera) y la superior básicamente abierta.
La mesa de comedor ovalada de fibra de vidrio y madera, en este rojo característico del proyecto, se convierte en el punto focal de este ambiente. Va rodeada de un conjunto de sillas tapizadas en crudo y rojo que destacan por su diseño y ergonomía. Sobre ella, las lámparas colgantes de metal y vidrio con acabados en verde y visón añaden un juego de luces y sombras que refuerza el servicio de mesa en blancos, rojos y verdes, así como cristal y negro, formando un conjunto elegante y contemporáneo.
Este proyecto no solo representa una propuesta que fusiona antigüedad y modernidad, sino que también es una invitación a redescubrir el diseño como un arte que trasciende el tiempo, creando espacios que inspiran y enriquecen la experiencia de quienes los habitan. Donde el tránsito se vuelve arte.
Raquel Chamorro cuenta con más de 25 años de experiencia. Es interiorista, licenciada en historia del arte, con gusto por las antigüedades, asiste a seminarios y a cursos cuando puede. Diseña, desde cero, casas, promociones de viviendas, o complejos hoteleros. Su filosofía se apoya en la riqueza del pasado, abrazando la vitalidad del presente. Sus líneas son orgánicas y se proyectan hacia el futuro en la incorporación de la innovación tecnológica de cada diseño. La iluminación, el sonido, la climatización y la selección de materiales son fundamentales en sus trabajos.
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https://casadecor.es/madrid-2025





El patio tal como estaba antes de su intervención. https://casadecor.es/madrid-2025


