La violencia de género, ¿acabará algún día? No, mientras existan comportamientos violentos por parte de los padres en los senos de las familias. No, mientras las mujeres que lo sufren no sean lo suficientemente valientes para denunciarlo. Y si ellas no son capaces, creo que debería ser responsabilidad de todos. De los vecinos (como es el caso) o de algún familiar. Pienso que en estas familias, todos, absolutamente todos, necesitan ayuda psicológica.
Ellos. ¡Los he analizado tanto! Tienen una parte del cerebro extremadamente dañada. Normalmente han sufrido malos tratos en el seno de sus familias de origen. Padres violentos que los han humillado de pequeños y que los siguen humillando: «Eres una mierda», una frase que me suena de un caso muy cercano, igual a lo que sucede en la película. «No vales para nada» «No haces nada bien». Conocí, una vez, a un padre así. Padres emocionalmente inútiles, carentes de estructura interna, sin ninguna empatía, incapaces de amar, tampoco pueden razonar, cuya rabia y frustración interna los lleva a la violencia hacia los que son más débiles, niños y mujeres que ellos han convertido en frágiles a base de atemorizarlos. Las madres. Ellas tampoco conectan emocionalmente, ni con ellos, ni con sus hijos. Otras, que sí lo hacen, están tan aterrorizadas que son incapaces de defenderse, por lo tanto, tampoco pueden defender a sus hijos.
¿Qué es lo que crean? Es difícil de definir. Una autoestima muy dañada, enferma. Adicciones. Con respecto a las hijas, he visto de todo. Desde alcoholismo, hasta casi prostitución. Niñas desesperadas, muy perdidas, embarazos desde muy jóvenes. Puede que elijan parejas, hombres maltratadores que, por alguna extraña razón, les recuerden a sus padres. Los hijos, si no se tratan, reproducen las mismas escenas familiares, con las mismas carencias y similar violencia. Comportamientos narcisistas y de venganza. Es diabólicamente curioso. Si el niño es muy sensible, puede que cambie el rol y se identifique con la debilidad de la madre, eso le llevará a buscar mujeres que, a su vez, los humillen, como lo hizo el padre. Mujeres así existen, aunque no lo hemos tipificado tanto. Puede que sea porque la violencia sea verbal y no física. Éstas, también suelen venir de hogares donde ha habido violencia.
León de Plata al mejor director en el Festival de Venecia, Xavier Legrand, también se llevó el galardón a la mejor ópera prima, «Custodia compartida», una película áspera, dura, aunque extremadamente real, que denuncia la lacra cotidiana de la violencia de género, aunque esto lo descubramos a mitad de proyección.
Un thriller que se transforma, al final, en un ejercicio de tensión casi insoportable, según la vida de él se va desmoronando. El acoso hacia su familia, la rabia de sentirse solo, y la justificación de que todas sus desgracias son culpa de ella, le llevan, como en la vida real, a querer vengarlo con sus muertes.
Custodia Compartida, cine en https://www.institutfrancais.es/madrid/




