Cuando estás conectada contigo y con tu corazón, tu viaje es único. ¿Amor o miedo? ¿Miedo a qué? Deja ir aquello que te da miedo perder. Lo tóxico, lo muerto en ti, todo lo que ya terminó. Tu camino va a ser muy doloroso si te quedas ahí, con algo en lo que ya no resuena en tu corazón.
Mis relaciones ya no son las que he vivido hasta ahora. Las de amistad, las de trabajo y las de pareja. ¿Cómo son las tuyas? Algo muy fuerte estamos soltando, tiene que ver con dejar un ciclo Kármico. Si estás conectado con tu corazón, quizá descubras algo. Quizá ahora puedas ver lo que ha estado podrido en tus relaciones. Aquello terminó dejándonos todo el conocimiento y la experiencia necesaria para comenzar un nuevo ciclo. ¿Qué te desequilibra? Lo sentimos a través de nuestros vínculos. Lo sentimos a través del otro. A través del impacto emocional que causa en ti.
Me dolió, me hizo sentir impotente, me dejó tirada, en lo emocional. ¡Tantas veces me han dicho que no!, en lo laboral. Hoy agradezco al universo todo esto, lo que me ha traído hasta aquí. Hasta esta nueva estructuración interna en este perfecto lugar de equilibrio y amor. Con esta fuerza que me ha dado trabajar el desapego. Porque ya no tengo miedo a perder ni apego a ganar. Este periodo me ha permitido trabajar con mis estructuras, liberándolas de todo significado erróneo. Libre, exactamente es cómo me siento.
No hay culpa, y nunca hubo pecado. Una fantasía extremadamente marcada en nuestras relaciones, quizá de manera inconsciente, marcada a fuego en nuestro ADN.
Vivo con otros códigos de amor, más sutiles. A través de la espiritualidad, que no es meditar todos los días. La espiritualidad es amor. Y al amor hay que darle forma. Hay que materializarlo, hay que vivirlo. Hay que llevarlo a todos los ámbitos de nuestras vidas. A la amistad, al trabajo, por descontado a tu familia de alma. A todas las actividades en nuestras vidas.
A ti. Para que te conozcas, para que te entiendas, para que no te juzgues. Para que consigas un equilibrio, para que no permitas que nada ni nadie te lo quite. Para que no dejes entrar lo tóxico en tu vida, venga del ámbito que venga. Y sobre todo para que creas en ti, para que creas tanto que dé vértigo.
Juega a este juego y ancla el amor, aquí y ahora, porque todo se juega aquí, en el presente. Vincúlate desde un nivel de vibración alta, cada minuto del día. Y no te pierdas nunca el juego que nos da la vida. Hay que saber ganar y también perder. Porque el juego nunca acaba. Perder, ganar, ganar, perder. Hay millones de partidas en curso, y si realmente estás en tu centro, nada te desequilibra. Pero tienes que invertir en ti. Para siempre disfrutarlo y nunca sufrirlo. Porque todo pasa por algo. Es verdad que lo de fuera viene y va, pero lo tuyo, lo interno, aquello que te ancla, aquello que te da seguridad, aquello que te hace feliz, es tan tuyo que, aunque quieran, nunca nadie podrá arrebatártelo. Porque no es nada de fuera y todo es de dentro.


