Crea tu propia Matrix es un concepto innovador que se me acaba de ocurrir, mi fuerte es la ficción, y ahora os cuento por y para qué, por si os es de utilidad. ¿No habéis pensado alguna vez que vivís inmersos en vuestra propia película? ¿Que estáis conectados tan íntimamente con vuestros proyectos, vuestras metas, vuestros objetivos, vuestros valores, vuestros deseos, vuestros anhelos, que os es difícil relacionaros con hombres y mujeres que los ignoren, los rechacen o no los entiendan?

Me cansé, hace tiempo, de luchar contra esta corriente de personas y acontecimientos que agotan y bloquean mi energía. ¿Cómo podemos controlar el uso total de nuestra energía? Sencillamente no la desperdiciemos en conflictos. No la disipemos, la utilizamos para aquellos propósitos únicos e individuales que son la parte básica de nuestra experiencia psicológica. Para lo que estamos trabajando, materializar nuestros objetivos. Para esto, de lo más útil es crear tu propia Matrix, porque:

¿Y, si el universo que percibimos fuera solo una ilusión? ¿Y, si estuviéramos programados para percibir las galaxias, estrellas, planetas a distancias diversas cuando no lo están? ¿Existe el mismo concepto de espacio-tiempo en todo el universo? Nuestra propia existencia y nuestros sentidos hacen que nos creamos que todo ocurre de esta manera. Pero, ¿y, si el universo, tal como lo conocemos, no fuera más que una interpretación de nuestra propia condición tridimensional?

Yo así lo creo. He comprobado que la experiencia interna se convierte en realidad física, tanto en positivo como en negativo. Cada pensamiento o emoción existe como una unidad de energía electromagnética independiente o como una combinación entre las dos.  Pensamiento y emoción. Las imágenes mentales acompañadas de una emoción intensa son, por tanto, un anteproyecto a partir del cual aparecerán las correspondientes personas, acontecimientos o circunstancias en tu película, tu novela, tu vida. Tu Matrix.

Crea tu propia Matrix es un ejercicio que tienes que primero construir en tu mente: pensarlo, diseñarlo, abrazarlo, decidirlo y una vez hecho, no salirte de ahí. Haz una lista de características que quieres que tenga una pareja, un proyecto, tus amigos y tu vida. ¿Qué tipo de personas quieres que formen parte de tu Matrix? ¿Generosas, empáticas, inteligentes, capaces de compartir, o egoístas, manipuladoras, avariciosas, egocéntricas? Cuando descartas lo segundo, con conocimiento de causa, automáticamente los expulsas de tu Matrix. Están como volando, lejos de ti, de tu energía.

Muchas veces, te ves obligado a compartir con esas personas, las de otras Matrix, ya sea por familia, por trabajo, o porque te toca. No pasa nada, compartes puntualmente lo que sea, sabiendo que no van a poder compartir con generosidad, van a ir a lo suyo, no te van a entender, te van agotar, y a consumir tu energía. No intentes cambiarlas, no es algo que puedas conseguir. Lo único que puedes hacer para protegerte es poner algún límite. Cuánto antes, vuelve a tu Matrix, a relacionarte, a desahogarte, a compartir con las personas que has elegido, las que se parecen a ti, las que conscientemente has introducido en tu Matrix. Vuelve a realizar las actividades que te hacen sentir bien, las que te relajan, las que te llenan. Las que ya forman parte de tu Matrix. En mi caso, la escritura es la primera, la que he elegido como profesión. La lectura, la meditación, el contacto con la naturaleza, andar, el yoga. Un buen paseo por el campo, el mar, una buena conversación, el cariño y los besos de mis nietos, su inocencia, su ternura, compartir con ellos. Una cena en buena compañía. Escuchar música, bailar. Un vino.

Invierte en ti, en lo que te gusta hacer, con lo que te sientes bien, acompáñate de las personas vitamina, las que no te crean conflicto, las que se parecen a ti, las que te ayudan, con las que puedes compartir con generosidad. Crea tu propia Matrix y vuelve, una y otra vez, a tus valores, a los valores de las personas que has introducido ahí, para aconsejarte y para compartir. Vuelve a tu energía, vuelve a tu vibración. Vuelve a tu Matrix siempre que algo te descentre, porque para eso la has creado, es tu salvoconducto en este mundo en el que las energías de las personas están tan dispersas, equivocadas, disipadas y perdidas.

En mi nuevo hogar, leyendo El Premio Goncourt 2023
Cena a la puesta de sol en una cala. Los Cayos. Cuba. 2019
Con mis novelas