Solo se comprende si realizas una terapia espiritual. O por lo menos, es mi caso. «Pegados» no se refiere a ninguna dependencia económica, tampoco psicológica, ni familiar. En este contexto, «pegados» se refiere al alma. Mis hijos y yo vivimos pegados. Pegados desde el respeto, la evolución de sus vidas, la evolución de la mía. Pegados a través de nuestras almas. Pegados cuando hay un problema, pegados cuando hay una alegría, pegados cuando hay una celebración, pegados cuando hay nietos. Pegados por un amor que no es perfecto, pero es pleno, equilibrado, y sincero. Porque es evolutivo.  

La evolución. Todos evolucionamos, nuestras situaciones personales y económicas cambian, nuestros lugares de residencia también cambian, hemos transitado de adultos por diferentes países e incluso las parejas de algunos de nosotros han cambiado. El alma no juzga, el alma ama, disfruta, comprende, agradece. El alma no entiende de distancias, de tiempos, ni de lugares. No es comer todos los domingos, es comulgar cuando comemos. Es perdonar cuando tenemos un mal día, es aceptar y respetar nuestros sentimientos y nuestras decisiones, aunque a veces no se entiendan. Es compartir, apoyarnos y nunca acostarnos sin pedirnos perdón, cuando nos enfadamos.

En el amor de pareja. ¿Existe un amor de alma? Yo creo que sí. Cuando ya no hay dependencias familiares, económicas, psicológicas, ni sociales. Cuando entiendes quién eres y lo que quieres. En tu evolución personal, de extrema necesidad para este propósito, sabes que lo importante está en el adentro y no en el afuera. Bailar pegados desde el alma exige un día a día y un compromiso sin dispersiones. En esa evolución, lo social da paso a lo personal y lo personal a un desarrollo importante de lo laboral, porque es lo que sostiene tu autoestima y tu economía, el verdadero motor de tu vida, tu éxito y tu bienestar. Es ahí donde se necesita mayor esfuerzo y apoyo mutuo.

Bailar pegados desde el alma no es dependencia es evolución. Es madurez, es paz, es respeto. En lo personal, y en lo metafórico, es encontrar el silencio lejos del ruido exterior. Lejos de la confusión de un mundo que tanto demanda lo social, donde los valores están intercambiados, donde se refugian las almas perdidas, las que están enfadadas, confusas, las que desconocen su propia identidad, las que están ansiosas o las que están en duelo. 

¿Has encontrado ya a tu alma gemela?


SHE IS …