Locura, pasión, romanticismo y detalles. Ternura. Armonía y paz emocional. Diálogo. Equidad y justicia, que ambos den y reciban por igual. Conexión intelectual y cultural. Viajes. Arte y música. En el amor: ¿Cuál es la parte de ti que necesitas descubrir?
Siempre he pensado que el amor es un juego de dos. Él y tú, aquí no cabe nadie más. Dos almas que se encuentran, como estrellas en la oscuridad. Un baile que comparten y en el que experimentan una parte de ellos mismos, la que les gustaría les fuera revelada. No la conocen, sin embargo, la intuyen y, es a través del otro, durante el juego, dónde ella florece.
El amor solo nos habla de nosotros mismos. De la forma en la que nos relacionamos, nos tratamos, nos divertimos, nos mimamos y nos queremos. Eso es lo que compartiremos. El amor nos habla de aprendizajes, individuales y compartidos. Nos habla de profundidad, la que seamos capaces de alcanzar. Nos habla de introspección, porque es algo que nos ocurre muy adentro, en lo más hondo de nuestro corazón.
Quizá no todo el mundo esté preparado para amar. Hay muchos que huyen, huyen de ellos mismos: los más inmaduros, los que van acumulando, sin sentido. Hay otros, y en este grupo me incluyo, que solo necesitan un valioso contrincante, el que juegue a su medida. Cuesta encontrarlos, pero los hay. Y, en estos encuentros, los que son especiales, y dices: «Ah, esto en común, no me lo puedo creer, esto también, qué casualidad». Pero creedme, nada es por casualidad. Es destino.
Todos, sin excepción, necesitamos que esa parte nuestra se nos revele. Esa parte escondida que necesitamos aflorar. La que nos hace más sabios, la que nos hace más libres. La que nos proporciona cantidades ingentes de adrenalina, de locura, de pasión. Yo, que vivo por y para mi creación, siempre me he puesto el mundo por montera. Y este es el momento en el que me pregunto: ¿Quizá necesite hacerlo más? ¿Quizá mi cabeza tenga, por lo que sea y que desconozco, volverse del revés?
¿Qué parte de ti quieres que te sea revelada? ¿Qué parte de ti quieres liberar? ¿Qué necesitas aprender? ¿Qué necesitas sanar? ¿Qué es lo que tu alma ha venido a experimentar?
El amor, un juego exclusivo de dos.

Quizá necesitemos dejarnos llevar al abismo que siempre hemos intentado controlar y ese alma, la que aparece como magia en esa noche especialmente estrellada es, en realidad, nuestro destino para aquello que necesitemos cumplimentar.

