Comenzó su carrera con la transición. Tenía 18 años cuando marchó del Valle de Benasque, un pueblecito del Pirineo aragonés, entonces la mayoría de edad eran los 21. Había elegido el camino solo permitido a los hombres, la noche. Trabajar como Relaciones Públicas en una discoteca, profesión mal interpretada y confundida en una sociedad fundamentalmente machista y únicamente rodeada de hombres, no había una sola mujer. «Solo he trabajado en las dos mejores», afirma. Comenzó en Cerebro, pionera en los 70 y 80, lugar de encuentro para celebridades. Trabajaba mano a mano con Chema Suárez y consiguen celebrar el éxito de Adolfo Suárez en Cerebro. Cuando abrió Pachá en los 80, su fundador, Ricardo Urgell, la contrató. Allí vivió la eclosión de la beautiful people, todos los apellidos ilustres nacionales e internacionales. https://www.elmundo.es/madrid/2024/09/22/66ec5b7ae9cf4a95788b4576.html

            

«Fui la primera Relaciones Públicas mujer en la noche madrileña, por mucho tiempo, casi durante dos décadas. Tomé esa decisión porque en la vida muchas cosas no hay que someterlas a reflexión. Si te vuelves loca vives cosas que si las pensaras nunca vivirías. Entonces descubres que la vida es de otra manera, completamente diferente a lo que piensas. Yo me he atrevido a cantidad de cosas por tener esa parte alocada, o llámala como quieras, quizá porque yo era un alma libre»

«Ante tantas críticas y juicios de valor, tienes que tener una cabeza fuerte y bien amueblada, tienes que ser muy consistente con lo que piensas y quieres, con lo que has elegido para tu vida. Llevar todo eso con dignidad, con seguridad, con sentido del humor porque en ese momento la sociedad no estaba para nada abierta. Creo que hizo muchísimo daño en ese sentido la religión. La gente estaba muy mediatizada y también frustrada. Las familias eran muy conservadoras y excesivamente cerradas. La mayoría de los hombres tenían una doble vida. Yo venía a Madrid con la cabeza abierta, como si hubiera vivido en Nueva York, tenía la valentía de revelarme contra todo eso, de enfrentarme y de decir las cosas. De vivir con mis criterios, valores e ilusiones».

«Valoro mucho en la mujer que camine hacia adelante, que busque su camino para ser feliz. Cada uno encuentra la felicidad de una manera y eso en las familias hay que respetarlo porque no somos todos iguales. Antes no se entendía la diversidad, si te salías del patrón eras la oveja negra, aunque siempre me recibían como el hijo pródigo. Cada persona es diferente por su sensibilidad, su forma de atreverse y su forma de ver la vida. Creo que a los hijos hay que darles seguridad y afecto para que tengan una buena base, pero luego hay que dejarlos libres. Hay que entenderlos de verdad, con lo que les pasa. Mi madre murió cuando yo era pequeña y nos quedamos a cargo de un padre excesivamente estricto. Mi alma sentía toda la curiosidad e inquietud posibles. Me lancé al mundo sin orejeras. Me hicieron mucho daño, aunque aprendí. De todas las experiencias, de todos los errores se aprende. Si tuviera que volver a nacer, haría lo mismo, sin duda. He vivido mucho y he sido feliz en mi vida y en mi profesión». 

«Cuando sale muy bien un trabajo es porque te involucras con toda tu alma y tu corazón, con tu vida. No creo en un trabajo frío y calculador. Los resultados no son los mismos». Carismática, con pasión por su profesión, con personalidad, el carácter, el sacrificio, el enfoque y la cabeza han sido los ingredientes principales de su triunfo. «Nunca he mezclado trabajo y placer. He recibido millones de propuestas, sin embargo, nunca he salido con mis clientes. Mi vida personal estaba alejada del mundo de la noche. He sido muy discreta, sin parecerlo, y me he mantenido alejada del alcohol y las drogas. He sido muy criticada, pero he hecho siempre lo que he querido y he sido feliz. He intentado llevar la magia de la noche al día».

Conocí a Marilé Zaera en Rabat, en el año 2017. Yo vivía en Marruecos por aquel entonces. Ella apareció en la residencia del Embajador junto a su gran amigo, Kitín Muñoz. Conectamos desde el primer momento y, aunque hubieron temporadas de distancia física, de corazón, nunca nos separamos. De la entrevista de una hora que le hice, he destacado solo los puntos más personales y los que tenemos en común en relación con la mujer, el trabajo y la familia, la necesidad de que te dejen en paz, que no te juzguen y que cada uno busque su propio camino, si aún no lo ha encontrado. Porque es lo que define cada vida, es único e intransferible. Ambas, compartimos esa forma singular de ver la vida, de enfocar la amistad y cada proyecto que entra supone una ilusión nueva en nuestras vidas. Es un lujo poder compartirlo todo contigo, tenerte tan cerca, mi querida Marilé. 

Foto de portada de Eduardo Peris.

http://marilezaera.com/

Marilé Zaera con Arnold Schwarzenegger
Marié Zaera con Alberto de Mónaco
Una entrevista que podéis leer. Yo me he centrado en el perfil más humano, que es lo que me gusta.
Una entrevista del periodista Carlos Pérez Gimeno
Rabat, festival ecuestre, 2017. Marilé Zaera junto a su gran amigo, Kitín Muñoz con su mujer, la princesa Kalina de Bulgaria. El actual presidente de Telemadrid, José Antonio Sánchez con su mujer y su hija. El Embajador de España en Marruecos, Ricardo Díez-Hochleitner, yo misma, y el Cónsul General de España en Marruecos, Rafael Férnandez-Pita.